lunes, 19 de junio de 2017

Cómo se alimenta la población española: estudio ANIBES.

¿Alguna vez os habéis preguntado qué suele comer la gente en general? ¿Creéis que la población española se alimenta correctamente? ¿Realmente consumimos una "dieta mediterránea"? Para responder a estas y otras cuestiones se realizó el estudio ANIBES cuyos resultados se publicaron en el año 2015.

Se podrían analizar muchos aspectos pero me voy a centrar en el consumo de 4 grupos de alimentos: los que más deberíamos consumir (frutas, verduras y hortalizas), resaltados en verde, y los que menos (bollería y pastelería, precocinados), resaltados en rojo.

Antes de comenzar con el análisis, deberíamos tener una referencia de cómo debería ser la alimentación saludable y para ello debemos conocer el "plato para comer saludable" de Harvard, actualmente considerado por numerosos dietistas-nutricionistas como el mejor referente.
Como podemos observar, aproximadamente la mitad de nuestra ingesta debería consistir en frutas, verduras y hortalizas. La bollería y pastelería no aparece y los productos precocinados no se citan (es mucho más sano cocinar uno mismo los alimentos que dejar esa responsabilidad en manos de la industria alimentaria cuyo objetivo, no lo olvidemos, es ganar dinero y no mejorar tu salud).

Una vez conocidas las bases de una alimentación saludable, vamos a analizar las gráficas extraídas del estudio sobre "Ingesta, perfil y fuentes de energía de la población española". Las barras representan el porcentaje de consumo de cada grupo de alimentos o productos alimenticios.
Como podemos observar, para la población general, el consumo de bollería y pastelería está por encima del de frutas, verduras y hortalizas. Esto, por desgracia, es algo que se mantiene en casi todos los grupos de edad como veremos a continuación.

De 9 a 12 años la bollería y pastelería constituye el 2º grupo de productos alimenticios consumidos después del pan (curiosamente, el alimento más consumido en todos los grupos de edad). Si a eso le sumamos los productos precocinados, el consumo de estos alimentos no saludables se eleva al 15% de la ingesta total, mientras que el consumo de frutas, verduras y hortalizas tan solo constituye un 6%. Definitivamente, esto es algo aberrante a una edad en la que se deben formar los hábitos alimenticios para toda la vida y en la que el organismo está en pleno desarrollo.

En la franja de edad de 13 a 17 años la cosa empeora aún más. El consumo de bollería y pastelería y de precocinados se mantiene en un 15% de la ingesta mientras que el de frutas, verduras y hortalizas baja a un irrisorio 5,4%. O sea, en las edades en las que se forman las bases anatómico-fisiológicas y los hábitos de vida de una persona (9-17 años) es cuando peor se alimenta.

En la población adulta se observa un ligero cambio. El consumo de bollería y pastelería aún sigue superando al de frutas y verduras pero por primera vez el consumo de frutas supera ligeramente al de productos precocinados. La alimentación sigue estando muy alejada de lo propuesto por el plato saludable de Harvard.

Hay que llegar a la franja de edad de 65 a 75 años, los abuelos actuales, para que por fin el consumo de frutas supere al de bollería y pastelería. En este grupo de población, el consumo de frutas, verduras y hortalizas supone un 13,7% de la ingesta total (muy alejada del 50% ideal del plato de Harvard), mientras que el de bollería y pastelería junto con los precocinados tan solo supone un 8,2% de la ingesta. Las personas mayores son la que mejor se alimentan pero no se alimentan bien.

Por otro lado, también es preocupante el nivel de sedentarismo de los escolares españoles, entendido como pasar más de 2 horas al día realizando actividades sedentarias (se entiende que en el tiempo libre, puesto que en la escuela ya pasan entre 5 y 6 horas sentados).

Estos son los datos del estudio "Sedentarismo en niños y adolescentes españoles".
Como se puede apreciar, el 37,6 % de los niños de entre 9 y 12 años realiza actividades sedentarias a lo largo de la semana. Pero esta cifra se dispara en los adolescentes españoles cuya tasa de sedentarismo alcanza casi un 60%.


Tal y como dice la periodista Ana Pastor en el programa "El objetivo":

"Estos son los datos, suyas son las conclusiones".


domingo, 28 de mayo de 2017

Estar gordo pero en forma es un gran mito.

La idea de que las personas pueden ser gordas pero médicamente en forma (en inglés "fat but fit") es un mito, dicen los expertos que hablan en Portugal.


Imagen: http://www.burnthefatblog.com

Su trabajo preliminar, todavía inédito, implicó mirar los expedientes del GP de 3.5 millones de personas en el Reino Unido.

Indican que las personas que eran obesas pero que no tenían signos iniciales de enfermedad cardíaca, diabetes o colesterol alto no estaban protegidas de la mala salud en la vida posterior, contradiciendo investigaciones anteriores.

Un resumen de su estudio fue discutido en el Congreso Europeo sobre Obesidad.

El término "gordo pero en forma" se refiere a la fascinante teoría de que si las personas son obesas, pero todos sus otros factores metabólicos como la presión arterial y el azúcar en la sangre están dentro de los límites recomendados, entonces el peso extra no será perjudicial.

En este estudio, los investigadores de la Universidad de Birmingham analizaron datos de millones de pacientes británicos entre 1995 y 2015 para ver si esta afirmación era verdadera.

Siguieron a las personas que eran obesas al inicio del estudio (definidas como personas con un índice de masa corporal de 30 o más) que no tenían evidencia de enfermedad cardíaca, presión arterial alta, colesterol alto o diabetes en este momento.

Encontraron que estas personas obesas pero "metabólicamente sanas" corren mayor riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, derrames cerebrales e insuficiencia cardiaca que las personas de peso normal.

El Dr. Mike Knapton, de la British Heart Foundation, dijo: "No es frecuente que la investigación en esta escala y magnitud sea capaz de aclarar un antiguo mito". "Estos hallazgos deben tomarse muy en serio y pediría a los profesionales de la salud que los tomen en cuenta".

Pero el estudio no ha aparecido en una revista científica y, como tal, no ha pasado por una serie de controles por otros académicos para juzgar si la información es científicamente sólida.

Es difícil, por ejemplo, saber cuán bien se han tenido en cuenta otros factores influyentes, como la dieta, el estilo de vida o el tabaquismo.

Esto hace que sea difícil para los científicos ver cuán claras son las conclusiones o medir la magnitud de cualquier aumento de los riesgos de mala salud.


Por otro lado, en un estudio liderado por el Doctor Francisco Ortega, de la Universidad de Granada, se concluye que la suma de la grasa más el músculo en relación a la altura (el IMC) es a nivel epidemiológico un predictor más potente de enfermedad cardiovascular futura que el porcentaje de grasa corporal.

Esto hace suponer que es la relación entre el peso y la altura lo que puede suponer un gran estresor para el corazón, independientemente de si la mayor parte del peso está formado por grasa o por masa muscular y de si la persona está en forma.

miércoles, 5 de abril de 2017

¿Es saludable beber una copa de vino diaria?

En esta charla TED el dietista-nutricionista Julio Basulto nos aclara algunos de los mitos que hay sobre el vino y el alcohol en general.

Escuchad la charla en la que se darán respuesta a las siguientes cuestiones:
  1. Lo que dice Julio sobre el vino, ¿es extrapolable también a la cerveza y a otras bebidas alcoholicas? (minuto 2:05)
  2.  ¿Qué dice la OMS sobre el alcohol y el sistema cardiovascular? (2:25)
  3. ¿Qué dice la Comisión Europea sobre el consumo moderado de alcohol? (2:40)
  4. ¿Cuáles son las tres razones por las que, según un estudio, los abstemios (no beben alcohol) mueren más que los no abstemios? (4:25)
  5. Según el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, ¿qué es lo mejor para prevenir esta enfermedad? (8:40)
  6. ¿Existe un consumo seguro de alcohol? (9:05)
  7. ¿Debería haber advertencias sanitarias en el alcohol igual que pasa con las cajetillas de tabaco? (10:50)
  8. ¿Cuál es la droga que causa más daño? ¿Por qué? (12:00)
  9. ¿Cuántos millones de personas mueren en el mundo cada año por causas derivadas del consumo de alcohol? (13:35)
  10. ¿Es verdad que es bueno tomar algo de alcohol después de las comidas para mejorar la digestión? (15:00)


lunes, 13 de marzo de 2017

Abdominales funcionales.

Las últimas investigaciones indican que los típicos "crunches" o "encorvamientos" no son adecuados para fortalecer la musculatura abdominal ya que, por un lado, someten a mucha presión a los discos intervertebrales y, por otro lado, no mejoran el rendimiento deportivo ni la estabilidad del tronco.

Los ejercicios deben ser funcionales, es decir, que tengan transferencia a los movimientos y actividades que realicemos normalmente, ya sea en la vida cotidiana o en el deporte. Por ello, los crunches o la flexión del tronco de forma repetida no es una actividad que solamos hacer en casi ningún deporte ni en casi ninguna actividad de la vida.

Entonces, ¿cómo debemos trabajar esta musculatura de una forma funcional y saludable? En el siguiente vídeo de la web "Piensa y entrena" nos dan la respuesta y nos introducen un concepto novedoso denominado anti-movimiento, que no es otra cosa más que trabajar los abdominales potenciando su función estabilizadora del tronco de forma más o menos estática.



domingo, 26 de febrero de 2017

Aceite de palma: doblemente malo.

El aceite de palma es un tipo de aceite muy utilizado por la industria alimentaria debido a su bajo coste. Aparece en todo tipo de galletas, productos de bollería y comida enlatada. Sin embargo, este producto es perjudicial tanto en lo referente a su producción como a su consumo.

En cuanto a la producción, los perjuicios derivados son los siguientes:
  • Su plantación exige la deforestación de las selvas de países tropicales y esto ocasiona, entre otras consecuencias, la desaparición de animales autóctonos de la zona como es el caso del orangután en las selvas de Borneo y Sumatra, el desplazamiento de familias y aldeas enteras a otras zonas para poder establecer las plantaciones, la desaparición de la variedad de las espacies vegetales debido a que donde crece la palma no crece nada más.
  • La mano de obra seleccionada para trabajar en estas plantaciones es explotada. En estos países tropicales siempre hay gente necesitada que puede trabajar por muy poco dinero.
  • El coste ecológico del transporte del aceite desde los países de orígen a los de destino deja una profunda huella debido al CO2 producido por los barcos y camiones empleados en ello.

En cuanto a su consumo, las conclusiones de este artículo son las siguientes:

  • Su perfil en ácidos grasos saturados es, desde hace mucho tiempo, considerado como poco saludable y por lo tanto como poco recomendable.
  • Dentro de este perfil saturado, recientes investigaciones aportan más pruebas de las ya existentes sobre el perjuicio que supone el ácido palmítico. Lo que convierte al aceite de palma, especialmente rico en este ácido graso, en una de las peores elecciones alimentarias.
  • En nuestro medio es prácticamente imposible encontrarlo fuera de los alimentos procesados, los cuales ya sabes que cuentan con dos velas negras (por definición) por su escaso interés nutricional y su habitual riqueza en hidratos de carbono refinados, azúcares y sal, además de por la naturaleza de sus grasas.
  • La presencia de compuestos potencialmente carcinogénicos fruto de su necesario procesamiento ponen la guinda a este pastel que, esperemos, no lleve aceite de palma. en este sentido, este artículo indica que en un estudio realizado con ratones, el ácido palmítico (aceite de palma) resultó ser, con diferencia, el mayor inductor de metástasis del cáncer. En este sentido, en un artículo publicado por elperiodico.com se informa de que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) informó la pasada primavera de que la fabricación del aceite de palma genera unos contaminantes potencialmente carcinogénicos, llamados esteres glicidílicos o GE, porque en el proceso de elaboración se alcanzan temperaturas superiores a los 200 grados. Sin embargo, no recomendó a los consumidores dejar de consumirlo e insistió en que se necesitaban más estudios para evaluar el nivel de riesgo.
Recuerda que lo ideal es no comer alimentos ultraprocesados o que contengan mucho azúcar, sal,  harinas refinadas y/o aceite de palma. Pero si no puedes resistir la tentación, al menos lee los ingredientes para saber lo que te vas a comer. Tú decides...